martes, agosto 28, 2007

El azar... y la madre que lo parió

Antonio PuertaYa lo retrató Woody Allen en Match Point: la suerte juega en nuestras vidas un papel muy importante, si no el que más.

Esa suerte, que escapa a nuestro control, a veces provoca que te hagas multimillonario gracias a la lotería; otras que te caiga un ladrillo en la cabeza; unas pocas que te conviertas, con poco más de 20 años, en un prometedor jugador de fútbol que marca goles en partidos importantes, debuta con su selección y juega en uno de los equipos más en forma del panorama mundial; otras, que seas la novia de ese chico y que, desgraciadamente, en el mejor momento de su vida, a punto de convertirse en padre, una displasia arritmogénica de ventrículo derecho le provoque numerosas paradas cardiorespiratorias, daños cerebrales y un fallo multiorgánico que acabe con su vida.

Qué buena fue Match Point, pero qué asco de suerte. Qué asco de vida. Joder.

En estos momentos mucha gente sufre y cuando logra superar ese sufrimiento ve su vida con otros ojos. Saca el mal humor y se da cuenta de que hay que vivir, disfrutar de lo que tiene, aprovechar la buena suerte porque nunca se sabe cuándo puede cambiar de signo.

Yo, sin embargo, una vez más, me vengo abajo. No lo soporto. Me lleno de rabia por dentro y me asqueo. Me pregunto qué derecho tengo a disfrutar de la vida mientras la novia de este chico debe afrontar quizás los momentos más duros que puede tener que soportar alguien. Sola, sin la persona con quien iba a criar y ver crecer a su hijo, con quien aún tenía que hacer tantas cosas... Gracias a la suerte, no tendrá ganas y estará en todo su derecho.

Escuchando Like a rose y viendo a más de 5000 personas recibiendo el cuerpo de Antonio Puerta en el Sánchez Pizjuán pienso cuánto vale la vida y cómo la desprecian algunos (ETA, gobernadores de estados como Texas, secuestradores y asesinos de niños...). A medida que pasan las horas voy recuperando las fuerzas y me acerco a esos que, después de un golpe duro en la vida, la intentan ver con otros ojos. Me cuesta, pero voy a intentarlo. Gente como Antonio Puerta y su familia lo merecen.

Ánimo.