martes, junio 27, 2006

Desilusión

No voy a decir patriótico, porque eso nunca, pero sí puedo decir que este mundial me había despertado un sentimiento muy ilusionante. Sin embargo, una vez más, España está eliminada a la primera de cambio.
Francia nos cerró, como ya lo intentaron -y casi consiguieron hacer- Túnez y Arabia, los pasillos, nos quitó los espacios y con eso se terminó la España triunfal, la del "jogo bonito", la de las jóvenes promesas...
Aragonés, en este momento, fué fiel a su estilo, lo cual es de agradecer en cierto modo, y cambió a Villa y Raúl por L.García y Joaquín. Pretendía encontrar esos huecos perdidos con gente fresca; buscaba lo mismo que llevaba 45 minutos sin encontrar y, al final del partido, se dió cuenta que hubiera estado muy bien tener alguna alternativa. No ya en cuanto a los jugadores sino en cuanto al juego, al dibujo táctico. Algo así como lo que llevo un par de años diciendo que tiene el Barcelona. Ideas, joder, ideas. No me puedo creer que un tío que tiene 2 años para preparar un Mundial no se plantee: "¿Qué puedo hacer si un día Francia me cierra los espacios?".
El caso es que España volvió a jugar mal, muy mal. Si a eso le añadimos que no había otras opciones en la cabeza de Aragonés, excepto la de poner a Joaquín en banda y rezar para que le saliese algo -la cual es una opción que ha funcionado en liga contra el Celta, Las Palmas o cosas así, pero nunca en una gran cita-, nos queda un nombre: Raúl.
No quiero decir que con Raúl hubiésemos ganado, pero sabemos que si alguien nos puede sacar de atolladeros de este tipo, ese es el 7. Pero no le dejaron. Nuevo error y a casa.
Una pena.
Antes de cerrar quiero, aunque quizás no es el mejor momento, personalizar tanto lo bueno como lo malo de la noche. Para mí, sin duda, lo peor del partido: Carlos Puyol. Un futbolista al que se llama crack y del que no se suponen las cosas que ha hecho hoy; todas mal. Cuando uno está ahí arriba y se habla de él como de uno de los mejores, debe demostrarlo.
Lo mejor, la actuación espectacular de Cesc. Me ha dejado embobado. Hoy Xavi parecía el novato y Cesc el pulmón y el fenómeno de lo poco que ha hecho España. Ahí hay futuro.
Bueno, ahora solo espero que dentro de 2 años los muchos bocazas que hay en este país no hayan logrado enterrar a Raúl y le podamos ver despidiéndose como a él le gusta: cerrando bocas.